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Carestía de la vida, acto III: antes del 5 de noviembre, el Estado debe responder sobre los salarios, no solo con el orden público

Por tercer sábado consecutivo, marchas contra la carestía de la vida recorrieron toda Francia, bajo un dispositivo de 70.000 policías y gendarmes. Mientras tanto, el Gobierno sigue sin decidir nada sobre el salario mínimo y remite al 5 de noviembre.

Traducción de un artículo publicado originalmente en francés. Leer en francés

Por La Rédaction LSRPublicado el 31 de octubre de 2026 a las 15:29· 4 min de lectura
Manifestation à Paris lors de la journée de mobilisation du 24 octobre 2026 (photo d'archives).
Manifestation à Paris lors de la journée de mobilisation du 24 octobre 2026 (photo d'archives). — Crédito : Photo : FreCha, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons

Tercer sábado seguido: Francia se manifiesta contra la carestía de la vida. Tras el 17 y el 24 de octubre, este 31 de octubre vio partir marchas en todo el país, en su mayoría mantenidas lejos de los centros urbanos. En París, el cortejo salió de la Porte de Bagnolet hacia la Porte de Charenton, conforme al recorrido impuesto tras la decisión del Conseil d'État. Detrás del dispositivo policial, una pregunta sigue esperando respuesta: la de los salarios.

Los hechos

Según France 24, el Ministerio del Interior contabilizaba en un primer balance de la jornada unos 15.000 manifestantes y 65 acciones. Franceinfo informa de que la mayoría de los cortejos transcurrían con calma, "sans incident notable" según el ministerio. Estas cifras parciales todavía no reflejan la magnitud final de la jornada. El 24 de octubre, Interior había contado 410.000 manifestantes en Francia, frente a 800.000 según la CGT, de acuerdo con un despacho recogido por ID, l'Info Durable.

La convocatoria reúne, como recuerda Reuters, a antiguos chalecos amarillos, sindicatos y organizaciones de estudiantes de secundaria y universitarios, en torno al poder adquisitivo y los servicios públicos. El Gobierno, por su parte, ha movilizado a 70.000 policías y gendarmes. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, consideraba el riesgo de disturbios "très élevé", según TIME France, tras la violencia y los saqueos del 17 de octubre.

En el fondo, el expediente está en manos del ministro de Trabajo. Entrevistado en France Inter el 29 de octubre, Jean-Pierre Farandou indicó que "rien n'est décidé" sobre una subida anticipada del salario mínimo (Smic), aunque calificó el tema de "pas tabou", según Boursorama y Toutsurmesfinances. Espera una "convergence" entre sindicatos, patronal y Estado en torno al 5 de noviembre, fecha de la próxima jornada nacional de movilización. Desde el 1 de junio, el Smic se sitúa en 1.477,93 euros netos al mes a tiempo completo, según Service-public.fr.

Las posiciones

El Gobierno avanza con prudencia. Roland Lescure, ministro de Economía, aseguró el 24 de octubre que el Smic seguiría subiendo si la inflación continúa, dejando el calendario al diálogo social, según Selectra. Según sindicatos citados por el mismo sitio, el ministerio habría propuesto primero una subida de alrededor del 1 %, es decir, unos quince euros netos al mes. Jean-Pierre Farandou resume el ejercicio como un "chemin de crête" entre poder adquisitivo y empleo, y advierte de que una subida fuerte podría frenar las contrataciones. Emmanuel Macron, por su parte, insta a los sectores a reactivar sus negociaciones salariales.

La patronal mantiene una línea prudente. El Medef, según una fuente sindical citada por Selectra, se opondría a adelantar la revalorización de enero. El argumento merece ser escuchado: con una economía paralizada, una subida brusca del coste laboral puede pesar sobre las pequeñas empresas, ya debilitadas por la factura energética.

Los sindicatos, en cambio, consideran el esfuerzo muy insuficiente. La CFDT reclama 100 euros netos más al mes, la CGT 150 euros. La CGT subraya, según Boursorama, que en 122 de los 200 sectores estudiados la parte baja de las escalas salariales seguía por debajo del Smic a mediados de octubre. De cara a las elecciones presidenciales, Public Sénat recoge respuestas muy dispares: un Smic de 1.700 euros netos para Jean-Luc Mélenchon y Raphaël Glucksmann, la desfiscalización de las horas por encima de 35 para Édouard Philippe, exenciones de cotizaciones para Bruno Retailleau, mientras que Marine Le Pen prefiere bajadas del IVA antes que una subida del Smic.

El análisis

Hay que decirlo con claridad: el orden público es responsabilidad del Estado, y nada puede excusar los saqueos del 17 de octubre. Pero el orden público solo se sostiene de forma duradera si se sostiene el pacto social. Gobernar tres sábados seguidos mediante el dispositivo policial, sin respuesta visible sobre el fondo, equivale a tratar el síntoma y dejar que crezca la causa.

Y la causa está documentada. Cuando más de la mitad de los sectores estudiados por la CGT tienen mínimos inferiores al salario mínimo, no se trata solo de coyuntura, sino de la señal de una negociación colectiva que ya no funciona. La exhortación presidencial a los sectores es justa, pero no cuesta nada y no obliga a nadie.

Unos quince euros al mes, si se confirmara la hipótesis mencionada, no responderían ni a la subida de los carburantes ni al sentimiento de desclasamiento que alimenta la movilización. Por el contrario, los 150 euros reclamados por la CGT plantearían una verdadera cuestión para el empleo en las microempresas. Entre esos dos límites existe un camino, el que la tradición gaullista llamaba la participación: asociar realmente a los asalariados al fruto de su trabajo, en lugar de esperar a que la ira se apague por sí sola.

Conclusión

El 5 de noviembre será una prueba. El Estado puede proponer un aumento claro del Smic, acompañado de una ayuda específica para las pequeñas empresas, y sobre todo una regla sencilla: todo sector cuyos mínimos sigan por debajo del Smic más allá de un plazo fijado vería reducidas sus bonificaciones de cotizaciones. Sería convertir la negociación salarial en una obligación, y no en una plegaria. La pregunta queda planteada al Gobierno: ¿quiere solo contener la calle, o responderle?

Artículo redactado con la ayuda de la inteligencia artificial.

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El autor

La Rédaction LSR — La rédaction de LSR Media.